Una versión otoñal del clásico mac and cheese: una receta de pasta reconfortante, cremosa, más ligera y nutritiva, con calabaza y queso fundido con bechamel
🧡 Mac and cheese de calabaza
Una versión otoñal del clásico mac and cheese: una receta de pasta reconfortante, cremosa, más ligera y nutritiva, con calabaza y queso fundido con bechamel
beamirandafood
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La idea de la receta me la ha dado un poco de la propia huerta. Nos han dado una calabaza gigante y he pensado qué diferentes recetas podíamos hacer con calabaza, pero se me ha antojado un plato de pasta. Entonces, ¿qué vamos a hacer?
Pues los famosos Mac and Cheese, unos macarrones muy típicos de las películas americanas. Un plato que suele llevar muchísimo queso (incluso nata en algunas recetas), pero en este caso vamos a hacer una versión más ligera y nutritiva, basada en una bechamel con un poco de queso1 (yo usé de cabra mezcla) a la que añadiremos un puré de calabaza asada. Creo que el toque dulce y anuezado que tiene la calabaza le va superbién a esta receta.
Lo vamos a terminar con un poco de parmesano. Todas las recetas las hemos probado, te lo cuento de forma directa, al grano:
Ingredientes (para 4 personas)
500 g de pasta corta (macarrones, conchiglie o la que prefieras, yo utilicé del tipo casarecce)
Un trozo de queso parmesano (para rallar por encima)
Para la calabaza asada:
400 g de calabaza cruda
Sal, tomillo, pimienta negra
Para la bechamel:
50 g de mantequilla
50 g de harina
500 ml de leche o bebida vegetal sin azúcares (yo uso de avena)
100 g de queso de cabra semicurado (mejor si está mezclado con leche de vaca)
Sal, pimienta negra, nuez moscada¿Te está gustando esta receta? ¡Compártela! Compartir
Elaboración
Asar la calabaza Precalienta el horno a 200 °C. Corta la calabaza en trozos, colócala en una bandeja y añade sal, pimienta y tomillo en polvo. Asa unos 25–30 minutos, hasta que esté tierna y dorada en los bordes. Reservamos.
Cocer la pasta Cocina la pasta en abundante agua con sal (como diría Samin Nosrat, “debería saber a mar”). Escurre y reserva.
Preparar la bechamelEn una sartén ancha, derrite la mantequilla a fuego medio. Añade la harina y remueve con unas varillas hasta formar una pasta homogénea. Incorpora la leche poco a poco, sin dejar de remover, hasta conseguir una textura cremosa. Condimenta con sal, pimienta negra y una pizca de nuez moscada. Agrega el queso de cabra cortado en trocitos pequeños para que funda más rápido.
Integrar la calabaza Tritura la calabaza asada hasta obtener un puré liso. Añádelo a la bechamel y mezcla bien. Ajusta de sal y pimienta y vertemos las pasta ya cocinada.
Montar y hornear (opcional)
Mezcla la salsa de calabaza con la pasta cocida. Puedes servirla directamente o pasarla a una fuente, cubrir con parmesano rallado y gratinar unos minutos hasta que esté dorada por encima.
Si puede ser mezcla con vaca, pues ese aporte de grasa va a ayudar a que se funda mejor, que lo veas semi que sea bastante fundente.
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Bea Miranda
Periodista gastronómica formada en el Basque Culinary Center. Su trabajo se centra en abordar la gastronomía desde una perspectiva cultural, entendiendo la comida no solo como consumo, sino como una forma de leer el territorio, las decisiones y el contexto en el que vivimos.